Tan pinchado

Portafolio Febrero 12 de 2014

A Pinchado le ha ido bien en la vida. Es bien plantado, imponente. Ha sido tanto su éxito que tiene unos 10.000 hijos e hijas, y es abuelo de muchos más. Vive como un pachá; le dan buena comida, lo cepillan, lo miman. Disfruta plácidamente la buena vida que se merece. Pinchado vive en la costa y es un bello bovino de la raza Cebú Brahman. Sus dueños, ganaderos de tradición, llevan registros de sus tatarabuelos y hasta de algunas de sus nietas; es gran campeón la raza y, por ende, un reproductor que impregna con su genética la población ganadera.

El progreso genético de la ganadería se viene dando gracias al esfuerzo de productores nacionales e internacionales que trabajan duro para seleccionar e identificar los nuevos campeones. El resultado es bueno para la ganadería, pero puede ser mejor.

Corpoica y Asocebú (gremio que asocia a los productores de las razas cebuínas) nos metimos en un programa de mejoramiento genético en Brahman que va a acelerar el desempeño de la ganadería de carne en Colombia.

Lo primero son pruebas de desempeño en pastoreo, en el que a nuestros centros de investigación llegan terneros de las diferentes ganaderías a competir entre sí en el potrero, similar a El desafío en playa baja. Con el pasar de los meses, la prueba va mostrando aquellos ejemplares que ganan más peso y logran mejores indicadores productivos gracias a su genética. Es una estrategia que compara en terreno la capacidad productiva de los animales mantenidos bajo las mismas condiciones de manejo, algo que la pista de la feria no da, y que al final de cuentas es lo que le importa al ganadero que busca más plata en el bolsillo.

Por otro lado, estamos desarrollando un índice genómico de la raza Brahman para el país. Suena enredado, pero no lo es: de una muestra de sangre de un toro se extrae su ADN y se introduce en un aparato sofisticado de genotipificación que lee el mapa genético del animal y que, al igual que pasa con los humanos, es único para cada individuo. A través de un proceso de investigación se vienen determinando relaciones entre algunos genes específicos identificables en ese mapa y características como ganancia de peso, habilidad reproductiva y tolerancia a enfermedades.

Gracias a los registros de la raza que viene administrando Asocebú, complementados con la genotipificación de unos 4.000 animales ‘claves’ de la población Brahman, con el desarrollo de un modelo estadístico potente, y el acompañamiento de investigadores de la Universidad de Wageningen y una cooperativa francesa, Genes Diffusion, estamos generando una plataforma para el desarrollo de ese índice genómico. Cuando esté lista, en un par de años, la lectura del ADN de una muestra de sangre de un ternero cualquiera nos dará una calificación contra el índice y nos dirá con una buena probabilidad si ese animalito podrá ser un nuevo Pinchado, que le transmita su potencial productivo a su descendencia. La compra de un reproductor ‘genómico’ le va a dar más tranquilidad al ganadero por la posibilidad de tener vacas más productivas.

Haciendo trabajos similares con razas criollas colombianas, como el Blanco Orejinegro, que tiene unos genes maravillosos, cruzándolas con ‘Brahman genómico’ y otras razas, iremos llegando a ‘bovinos de diseño’ o biotipos de alto desempeño en diversas condiciones de producción de nuestro trópico y que el mercado aprecie. Ciencia de punta puesta al servicio del sector agropecuario.

 

Lea este artículo en Portafolio

Juan Lucas Restrepo

Director Ejecutivo de Corpoica

Micro sites