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Área Temática: Manejo integrado del sistema productivo

Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en plantaciones jóvenes de Melina (Gmelina arborea) y Ceiba (Pachira quinata) en el Caribe colombiano

Descripción

Fueron determinadas las concentraciones foliares de los nutrientes nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), en plantaciones jóvenes (de uno a dos años de edad) de las especies forestales Melina (Gemelina arborea) y Ceiba (Pachira quinata), en la Región Caribe Colombiana.
Con el fin de conocer las cantidades de cada nutrimento que requiere cada especie para obtener su biomasa en un momento determinado de su ciclo, fueron determinados los niveles mínimo, adecuado y máximo de cada uno de los elementos en plantaciones jóvenes de cada una de las especies.


Para la determinación de los contenidos foliares de N, P y K de las especies G. arborea y P.quinata, se realizaron muestreos foliares en las localidades de Cereté (Córdoba), Zambrano (Bolívar) y Sevilla (Magdalena) y se conformó una base de datos con todas las muestras obtenidas y analizadas para cada especie y localidad. Fueron analizadas para la especie G. arborea 1238 muestras para N, 1247 para P y 1250 para K; y para la especie P.quinata fueron analizadas 643 muestras para N, 647 para P y 645 para K.


A los valores obtenidos de laboratorio se les realizó un histograma de frecuencia con 5 columnas de intervalo equidistante. Así, para cada elemento, se consideró como adecuado el rango de valores que agrupara más del 85 % del total de las muestras y los valores en los extremos inferior y superior se utilizaron para definir los rangos mínimos y máximos. Lo anterior permitió determinar si un elemento se encontraba en cantidades deficitarias o adecuadas, lo que permitió la construcción de una guía de niveles críticos foliares de NPK para plantaciones jóvenes de las dos especies, en la Región Caribe Colombiana.


A continuación se presenta una guía de valores promedios del contenido foliar de nutrientes (N-P-K), obtenidos en plantaciones de 1 a 2 años de edad, con una clase de valores mínimos, adecuados y máximos, para cada una de las tres localidades de la Región Caribe Colombiana evaluadas y para las dos especies:

Para la especie Melina (Gmelina arborea):
Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Zambrano (Bolívar):
N (Nitrógeno): nivel mínimo de 1.37% a 2.28%, adecuado de 2.29% a 5.04% y máximo de 5.05% a 5.97% de N.
P (Fósforo): nivel mínimo de 0.17% a 0.29%, adecuado de 0.30% a 0.64% y máximo de 0.65% a 0.76% de P.
K (Potasio): nivel mínimo de 0.12% a 0.33%, adecuado de 0.34% a 1.80% y máximo de 1.81% a 2.22% de K.

Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Sevilla (Magdalena):
Nitrógeno (N): nivel mínimo de 2.86% a 3.32%, adecuado de 3.33% a 4.27% y máximo de 4.28% a 4.75% de N.
Fósforo (P): nivel mínimo de 0.18% a 0.35%, adecuado de 0.36% a 0.92% y máximo de 0.93% a 1.12% de P.
Potasio (K): nivel mínimo de 0.21% a 0.61%, adecuado de 0.62% a 2.44% y máximo de 2.45% a 2.84% de K.

Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Cereté (Córdoba):
Nitrógeno (N): nivel mínimo de 2.07% a 2.86%, adecuado de 2.87% a 5.27% y máximo de 5.28% a 6.08% de N.
Fósforo (P): nivel mínimo de 0.23% a 0.36%, adecuado de 0.37% a 1.06% y máximo de 1.07% a 1.21% de P.
Potasio (K): nivel mínimo de 0.47% a 1.33%, adecuado de 1.34% a 3.95% y máximo de 3.96% a 4.83% de K.

Para la especie Ceiba (Pachira quinata):
Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Zambrano (Bolívar):
N (Nitrógeno): nivel mínimo de 2.14 % a 2.74 %, adecuado de 2.75 % a 4.60 % y máximo de 4.61 % a 5.21 % de N.
P (Fósforo): nivel mínimo de 0.17 % a 0.20 %, adecuado de 0.21 % a 0.31 % y máximo de 0.32 % a 0.36 % de P.
K (Potasio): nivel mínimo de 0.56 % a 1.07 %, adecuado de 01.08 % a 2.64 % y máximo de 2.65 % a 3.18 % de K.

Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Sevilla (Magdalena):
Nitrógeno (N): nivel mínimo de 2.46 % a 2.63 %, adecuado de 2.64 % a 3.19 % y máximo de 3.20 % a 3.38 % de N.
Fósforo (P): nivel mínimo de 0.05 % a 0.12 %, adecuado de 0.13 % a 0.33 % y máximo de 0.34 % a 0.41 % de P.
Potasio (K): nivel mínimo de 0.31 % a 0.73 %, adecuado de 0.74 % a 2.01 % y máximo de 2.02 % a 2.45 % de K.

Niveles foliares de nutrientes (N-P-K) en la localidad de Cereté (Córdoba):
Nitrógeno (N): nivel mínimo de 1.62 % a 2.42 %, adecuado de 2.43 % a 4.87 % y máximo de 4.88 % a 5.69 % de N.
Fósforo (P): nivel mínimo de 0.14 % a 0.18 %, adecuado de 0.19 % a 0.29 % y máximo de 0.30 % a 0.32 % de P.
Potasio (K): nivel mínimo de 0.22 % a 0.58 %, adecuado de 0.59 % a 1.97 % y máximo de 1.98 % a 2.32 % de K.


El nivel mínimo puede indicar que la planta no está absorbiendo los nutrientes de forma adecuada o que este no se encuentra en cantidades suficientes en el suelo por lo que se debe realizar un análisis de suelo para determinar el manejo y las acciones a seguir con el fin de no caer en un estado deficitario de este elemento. Es posible que en plantaciones de G. arborea y P. quinata, de dos años de edad que presenten estos niveles bajos, se pueda observar alguna sintomatología de la deficiencia en algunas hojas, aunque de forma aislada y escasamente intensa, por lo que se deberán hacer correctivos para incrementar la disponibilidad del respectivo elemento en el suelo para la planta, lo cual sugiere, que un aporte extra de este elemento puede mejorar el desarrollo de la plantación.


El nivel foliar adecuado del nutriente indica que el elemento se encuentra en una cantidad suficiente dentro de la planta para alcanzar su desarrollo y funcionamiento, por lo cual no es limitante. Las concentraciones foliares máximas o altas de uno de los nutrientes indican que éste es absorbido en cantidades superiores a las necesarias, ya sea por su abundante disponibilidad en el suelo en estado asimilable o por un exceso de fertilización. En estas circunstancias puede producirse una disminución de la calidad de la planta y también la aparición de carencias por antagonismos en la absorción de otros nutrientes.


Las especies Melina (Gmelina arborea) y Ceiba (Pachira quinata) por su condición de ser cultivos perennes de largo plazo, para poder elaborar su madera el árbol realiza una absorción relativamente lenta y gradual de los nutrientes en comparación con los cultivos agrícolas semestrales. La velocidad de absorción probablemente resulte bastante acorde con las velocidades naturales de suplemento de nutrientes disponibles en el suelo, e incluso en ciertos momentos, el árbol puede demandar y absorber los nutrimentos, acumularlos y luego traslocarlos internamente. El análisis foliar, en conjunto con otras variables del sitio, ayuda a diagnosticar o a validar la presencia de síntomas visuales de deficiencias de nutrimentos, antes de que sean de importancia económica (Aldrich 1973 y Boardman et al. 1997). Este tipo de análisis también se utiliza como una herramienta para determinar programas de fertilización y nutrición en plantaciones forestales (Munson y Nelson 1973, Jayamadhavan et al. 2000).


Los contenidos foliares de nutrientes N-P-K obtenidos en este estudio fueron comparados con los contenidos foliares de plantaciones adultas compilados por Alvarado (2002) de las publicaciones hechas por Drechsel y Zech (1991) y Boardman et al. (1997) para melina (G. arborea) y Montero 1999 para ceiba (P. quinata), los cuales presentan niveles inferiores a los obtenidos para plantaciones jóvenes en el caribe Colombiano, debido posiblemente a que estas dos especies requieren más de estos elementos en sus primeras fases vegetativas, que en etapas adultas de su desarrollo.


Igualmente, la determinación de las concentraciones foliares en los niveles mínimo, adecuado y máximo, para cada una de las dos especies en estudio, permitió conocer precisamente las cantidades totales de cada nutrimento que contienen las hojas de cada especie hasta una edad de dos años, aproximadamente. Además, permitió determinar, si un elemento se encuentra en cantidades deficitarias o adecuadas y es la base para la construcción de los niveles críticos foliares para G. arborea y P. quinata en la Región Caribe Colombiana.
Se recomienda combinar el análisis foliar con un análisis químico del suelo, a fin de contar con mayores elementos para tomar la mejor decisión sobre que fertilizante aplicar y las dosis necesarias, con el fin de corregir los desbalances nutricionales.

Equipo de Investigación Corpoica

Equipo de Investigación Externo

  • Elisa Fernanda Bilardo Gómez (Pasante de Agronomía Universidad del Magdalena)
  • Kelly Mercado Álvarez (Pasante Agronomía Universidad del Magdalena)
  • Diana C. Pérez H. EE. Monterrey (Inv.) PIZANO S.A.
  • Miguel A. Ramírez, PIZANO S.A.
  • Fabio Lozano Useche, Ing. Forestal (Contratista)
  • Deurys Álvarez Herrera (Pasante Economista Universidad del Magdalena)
  • Hernán Ureña, Estación Experimental Monterrey Forestal - PIZANO S.A.

Cobertura geográfica

Departamentos:

Bolívar,Córdoba,Magdalena

Municipios:

Cereté, Zambrano, Sevilla

Región Natural:

Caribe

Subregión Natural:

Valles de los Ríos Sinú y Alto San Jorge, Sabanas del Caribe, Sierra Nevada de Santa Marta

Documentación Relacionada

  • Zuluaga, J., Osorio, V., Gutiérrez, B., Romero, J., Rodríguez, M., Pérez, Diana., Solipa, F., Martínez, J., Baquero, C., Ramírez, M., y Roveda, G., 2011 Niveles nutricionales en vivero y en establecimiento de plantaciones de dos especies forestales (Gmelina arborea y Pachira quinata) en el Caribe colombiano. Bogotá, Colombia. Corpoica. 2011. 40 p.

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